El más difícil no es el primer beso sino el último.
Y es que el tiempo todo lo cura...
La soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo.
Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Cada historia tiene un final y en la vida real cada final tiene un comienzo.
La finalidad del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia.
En los momentos de crisis, la imaginación es más importante que el conocimiento.
La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad.
No es mas triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
De aquellos que opinan que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que serán capaces de hacer cualquier cosa por dinero.
Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.
No sé cual es la clave del éxito, pero la clave del fracaso es intentar agradar a todo el mundo.
Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos y todos nuestros actos y esfuerzos tienden a huir de esa soledad.
La ausencia de prueba no es prueba de ausencia.
Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.
Siempre pagan justos por pecadores.
No hay rosa sin espinas.
Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.